TRATAMIENTOS
Tratamientos Fetales
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Opciones avanzadas de medicina y cirugía fetal para cuidar la salud del bebé y brindar tranquilidad a cada familia.
Anemia Fetal
La anemia fetal es una condición en la que el feto tiene una cantidad insuficiente de glóbulos rojos o hemoglobina, lo que reduce su capacidad para transportar oxígeno. Puede tener múltiples causas, siendo las más comunes la incompatibilidad Rh (aloimunización), infecciones intrauterinas como el parvovirus B19, o alteraciones genéticas y hematológicas.
Cuando el feto desarrolla anemia severa, el corazón intenta compensar bombeando más rápido, lo que puede llevar a una condición llamada hidropesía fetal, una acumulación anormal de líquido en diferentes partes del cuerpo fetal, que pone en riesgo su vida.
Diagnóstico
La anemia fetal puede sospecharse mediante ecografía, observando signos como crecimiento fetal restringido, acumulación de líquido (hidropesía), o aumento del flujo sanguíneo en la arteria cerebral media, medido por Doppler. Si se confirma la sospecha, puede requerirse una amniocentesis o una cordocentesis (muestra directa de sangre fetal del cordón umbilical) para confirmar el diagnóstico y evaluar la gravedad.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa y severidad de la anemia. Nuestro equipo especializado en medicina fetal ofrece las siguientes opciones terapéuticas:
- Monitoreo estrecho por Doppler de la arteria cerebral media y ecografías seriadas para evaluar el estado fetal.
- Transfusión intrauterina directa de glóbulos rojos al feto, generalmente a través del cordón umbilical, en casos moderados a severos.
- Planificación del parto anticipado, si el feto está cerca de la viabilidad y su estado lo permite.
Cuando se diagnostica y trata oportunamente, el pronóstico de la anemia fetal puede ser favorable, con alta probabilidad de recuperación completa del feto.
Síndrome de transfusión Feto – Feto (STFF)
Es una enfermedad grave que ocurre aproximadamente en un 10 a 15% de los embarazos gemelares, en los cuales los gemelos comparten una sola placenta (monocoriales). Las conexiones anormales de los vasos sanguíneos entre ambos gemelos condiciona una alteración en el suministro de sangre, presentándose un desequilibrio entre ambos gemelos dando como resultado un gemelo (donante) más pequeño que bombea sangre al otro más grandes (receptor). Debido a que obtiene más sangre, el gemelo receptor orina mas, lo que condiciona una vejiga grande, producen demasiado líquido amniótico y puede causar insuficiencia cardíaca. El gemelo donante tiene niveles más bajos de sangre, condicionando menos orina, vejiga pequeña y como consecuencia de esto líquido amniótico disminuido. Si no es tratado la mortalidad puede llegar por arriba del 90% en ambos gemelos
El STFF se puede sospechar a menudo desde la ecografía de rutina del primer trimestre pero en el segundo trimestre existen criterios por ultrasonido para un diagnostico y manejo adecuado. Pueden ser necesarias otras pruebas, incluyendo ecocardiograma fetal y amniocentesis. El tratamiento, depende de la gravedad del problema y el tiempo cuando se diagnostica, los manejos que nuestro grupo de expertos en cirugía fetal puede realizar según la condición del problema incluyen:
- Manejo expectante con ultrasonidos regulares
- Fotocoagulación láser por vía fetoscópica de las comunicaciones anormales de la placenta
- Amniorreducción para eliminar líquido amniótico del gemelo receptor
Restricción Selectiva del Crecimiento Intrauterino (RSCI)
La Restricción Selectiva del Crecimiento Intrauterino (RSCI) es una complicación que ocurre en embarazos gemelares monocoriales (aquellos en los que ambos fetos comparten una sola placenta). En esta condición, uno de los gemelos crece significativamente menos que el otro debido a un reparto desigual del flujo sanguíneo placentario. A diferencia de la restricción de crecimiento en embarazos únicos, en la RSCI la causa principal suele ser la distribución desigual de la placenta entre los fetos.
Este desequilibrio puede llevar a que uno de los gemelos (el más pequeño) reciba una cantidad insuficiente de nutrientes y oxígeno, afectando su desarrollo y aumentando el riesgo de complicaciones tanto para él como para el gemelo de mayor tamaño.
Diagnóstico
La RSCI puede detectarse mediante ecografía, especialmente en el segundo trimestre. Los criterios diagnósticos incluyen una diferencia significativa en el peso estimado entre ambos fetos (generalmente superior al 20-25%) y alteraciones en el flujo sanguíneo del cordón umbilical del gemelo más pequeño, evaluadas por Doppler.
Se clasifican distintos grados de severidad, según el patrón de flujo umbilical y la progresión clínica, lo cual guía el manejo y el pronóstico.
Tratamiento
El manejo depende del grado de severidad, la edad gestacional y la evolución de los fetos. Nuestro equipo de medicina fetal ofrece diferentes opciones terapéuticas, entre ellas:
- Vigilancia intensiva con ecografías y Doppler seriados para monitorear el crecimiento y bienestar de ambos gemelos.
- Parto anticipado, si los riesgos para uno o ambos fetos superan los beneficios de continuar la gestación.
- Cirugía fetal (fotocoagulación láser) en casos seleccionados, especialmente si se identifican conexiones vasculares que comprometen la estabilidad entre los fetos.
La RSCI requiere un seguimiento altamente especializado. Un diagnóstico y tratamiento oportuno mejoran significativamente las probabilidades de un resultado favorable para ambos gemelos.
Gestación Monocorial con Gemelo Acárdico (Secuencia TRAP)
La Secuencia TRAP (Twin Reversed Arterial Perfusion), también conocida como gestación monocorial con gemelo acárdico, es una complicación extremadamente rara y grave que ocurre exclusivamente en embarazos gemelares monocoriales (una sola placenta). En esta condición, uno de los gemelos (el acárdico) no desarrolla adecuadamente el corazón ni otras estructuras vitales, por lo que no tiene posibilidad de sobrevivir. El otro gemelo (el bombeador) es quien mantiene la circulación del gemelo acárdico mediante conexiones vasculares anormales en la placenta.
Este esfuerzo adicional impone una sobrecarga cardíaca al gemelo sano, aumentando el riesgo de insuficiencia cardíaca, hidropesía fetal e incluso la muerte intrauterina.
Diagnóstico
El diagnóstico se realiza por ecografía, generalmente en el primer o segundo trimestre, al observar un feto con partes anatómicas malformadas, sin actividad cardíaca propia, pero con flujo sanguíneo detectado por Doppler (flujo retrógrado desde el gemelo sano). Se debe evaluar el tamaño relativo del gemelo acárdico y los signos de compromiso hemodinámico en el gemelo bombeador.
Tratamiento
El tratamiento depende del tamaño del gemelo acárdico, la carga que representa para el gemelo sano y la edad gestacional. El objetivo es proteger al gemelo bombeador. Nuestro equipo de cirugía fetal ofrece distintas opciones terapéuticas:
- Monitoreo estrecho, si el gemelo acárdico es pequeño y el gemelo sano no muestra signos de sobrecarga.
- Intervención intrauterina, mediante técnicas como ablación láser, radiofrecuencia o cordocoagulación, para interrumpir el flujo al gemelo acárdico y proteger al gemelo sano.
Planificación del parto, en función de la evolución fetal y la viabilidad gestacional.
Hernia Diafragmática Congénita (HDC)
La Hernia Diafragmática Congénita (HDC) es una malformación fetal grave que ocurre cuando hay un defecto en el diafragma (músculo que separa el tórax del abdomen), lo que permite que los órganos abdominales (como el estómago, intestinos o hígado) se desplacen hacia el tórax durante el desarrollo fetal.
Este desplazamiento comprime los pulmones en desarrollo, lo que puede provocar hipoplasia pulmonar (pulmones subdesarrollados) y alteraciones en la circulación pulmonar, generando hipertensión pulmonar al nacer. La gravedad de la condición varía según el tamaño del defecto y los órganos comprometidos.
Diagnóstico
La HDC puede detectarse mediante ecografía prenatal, generalmente a partir del segundo trimestre. Los hallazgos típicos incluyen desplazamiento del corazón, presencia de vísceras abdominales en el tórax y alteración en la forma del pulmón. Para evaluar la severidad, se utilizan mediciones como el volumen pulmonar estimado (LHR) o resonancia magnética fetal, que ayudan a predecir el pronóstico neonatal.
Tratamiento
El manejo depende del grado de afectación pulmonar, la presencia de otras anomalías y la edad gestacional. Nuestro equipo de medicina y cirugía fetal ofrece varias estrategias terapéuticas:
- Monitoreo prenatal estrecho, con ecografías seriadas y estudios avanzados de imagen.
- Colocación de un balón traqueal (FETO), procedimiento intrauterino que ocluye temporalmente la tráquea fetal para estimular el crecimiento pulmonar en casos graves seleccionados.
- Planificación del parto en centro especializado, con un equipo multidisciplinario preparado para ofrecer soporte respiratorio avanzado y cirugía postnatal para reparar el defecto diafragmático.
El pronóstico depende de la severidad de la hipoplasia pulmonar y de la respuesta al tratamiento. La intervención prenatal y un manejo especializado al nacer mejoran significativamente las probabilidades de supervivencia y calidad de vida.
Hidrotórax Fetal
El hidrotórax fetal es una acumulación anormal de líquido en el espacio pleural (entre los pulmones y la pared torácica) durante la vida intrauterina. Puede presentarse de forma aislada o como parte de un cuadro más complejo, como hidropesía fetal o síndromes genéticos. Cuando es bilateral o de gran volumen, puede comprimir los pulmones y el corazón, afectando el desarrollo pulmonar y la circulación fetal.
El hidrotórax puede ser primario (idiopático) o secundario a otras condiciones como infecciones congénitas, malformaciones cardíacas, anemias severas o síndromes linfáticos como quilotórax.
Diagnóstico
Se diagnostica por ecografía prenatal, donde se visualiza la presencia de líquido dentro del tórax fetal. Puede acompañarse de desplazamiento del corazón, colapso pulmonar o signos de hidropesía (edema generalizado, ascitis o derrame pericárdico). En algunos casos se realizan estudios complementarios como ecocardiograma fetal, amniocentesis o resonancia magnética fetal para identificar la causa subyacente.
Tratamiento
El manejo depende del volumen del líquido, la presencia de hidropesía y la edad gestacional. Nuestro equipo de medicina fetal ofrece diferentes enfoques terapéuticos:
- Monitoreo ecográfico frecuente, si el hidrotórax es pequeño y no causa compromiso hemodinámico.
- Drenaje torácico intrauterino, mediante colocación de un shunt toracoamniótico (catéter que permite drenar el líquido hacia el líquido amniótico) en casos de hidrotórax severo o hidropesía.
- Tratamiento de la causa subyacente, si se identifica una condición específica (como transfusión intrauterina en anemia fetal, o terapias antivirales en infecciones).
El pronóstico varía según la causa y severidad. La intervención oportuna puede prevenir complicaciones como hipoplasia pulmonar o muerte fetal, mejorando significativamente las probabilidades de supervivencia.
Malformaciones Pulmonares Congénitas (MAQ, Secuestro Pulmonar y Quistes Pulmonares)
Las malformaciones pulmonares congénitas son anomalías del desarrollo del pulmón que pueden detectarse antes del nacimiento. Las más frecuentes son:
- MAQ (Malformación Adenomatoidea Quística Congénita / CPAM)
- Secuestro Pulmonar
- Quistes Pulmonares Congénitos
Estas lesiones pueden variar en tamaño y comportamiento. Algunas permanecen estables durante la gestación, mientras que otras crecen y pueden causar complicaciones como compresión pulmonar, desviación mediastinal, hidrotórax o hidropesía fetal.
Tipos de Malformaciones
- MAQ (CPAM): Es una masa pulmonar formada por tejido anormal con múltiples quistes o áreas sólidas. Se clasifica según el tamaño de los quistes y puede provocar compresión del pulmón sano.
- Secuestro Pulmonar: Es una masa de tejido pulmonar que no se conecta al árbol respiratorio y recibe su irrigación de una arteria anómala, generalmente de la aorta. Puede ser intralobar o extralobar y a veces se asocia con otras malformaciones.
Quistes Pulmonares: Son espacios llenos de aire o líquido dentro del pulmón. Pueden formar parte de una MAQ o presentarse de forma aislada.
Diagnóstico
Estas malformaciones se detectan generalmente mediante ecografía prenatal, y en algunos casos se realiza una resonancia magnética fetal para una mejor caracterización. Se utiliza una medida llamada CVR (Volumen de la masa en relación al tamaño del feto) para predecir el riesgo de complicaciones como hidropesía fetal.
Tratamiento
El manejo depende del tamaño de la lesión, su evolución y si está causando efectos secundarios:
- Vigilancia prenatal intensiva, con ecografías seriadas para monitorear el tamaño de la masa y signos de compromiso fetal.
- Tratamiento con esteroides maternos, en casos seleccionados de MAQ con riesgo de hidropesía, lo cual puede reducir el tamaño de la lesión.
- Colocación de shunt toracoamniótico, si hay presencia de hidrotórax o compresión grave.
- Cirugía postnatal, en la mayoría de los casos, para extirpar la lesión una vez que el bebé ha nacido, aunque algunas lesiones pequeñas pueden no requerir intervención inmediata.
El pronóstico suele ser bueno cuando se detecta y maneja adecuadamente, especialmente si no hay compromiso cardiovascular o pulmonar severo.
Obstrucción de Vías Urinarias Bajas (LUTO)
La obstrucción de vías urinarias bajas es una condición fetal en la que existe un bloqueo parcial o completo al flujo de orina desde la vejiga hacia la uretra. Esta obstrucción impide el vaciado adecuado de la vejiga, lo que provoca su distensión anormal, acumulación de orina en los uréteres y riñones (hidronefrosis) y disminución del líquido amniótico (oligohidramnios).
El tipo más común de obstrucción es la válvula uretral posterior (VUP), exclusiva de fetos masculinos. Si no se trata, puede provocar daño renal progresivo, hipoplasia pulmonar por falta de líquido amniótico y muerte fetal o neonatal.
Diagnóstico
Se detecta mediante ecografía prenatal, generalmente en el segundo trimestre. Los hallazgos típicos incluyen:
- Vejiga muy agrandada y persistente (megavejiga)
- Oligohidramnios
- Hidronefrosis bilateral
- “Signo del reloj de arena” en la vejiga
Se puede realizar un aspirado vesical (función vesicoamniótica) para evaluar la función renal fetal mediante el análisis de la orina.
Tratamiento
El manejo depende de la edad gestacional, la función renal fetal y la severidad de la obstrucción. Nuestro equipo de medicina y cirugía fetal puede ofrecer varias opciones:
- Monitoreo estrecho, si la función renal está conservada y no hay compromiso pulmonar.
- Colocación de un shunt vesicoamniótico, que permite drenar la orina fetal hacia el líquido amniótico, aliviando la presión y ayudando al desarrollo pulmonar.
- Intervención fetal endoscópica (fetoscopía), en casos seleccionados, para cortar la obstrucción (como las válvulas uretrales).
- Planificación del parto y cirugía neonatal, si no se requiere intervención intrauterina.
El pronóstico depende principalmente del grado de daño renal y la cantidad de líquido amniótico. El tratamiento temprano puede mejorar significativamente las posibilidades de supervivencia y función renal a largo plazo.
Mielomeningocele Fetal (Espina Bífida Abierta)
El mielomeningocele es una forma grave de espina bífida, un defecto del tubo neural en el que la médula espinal y sus membranas se encuentran expuestas a través de una abertura en la columna vertebral. Ocurre durante las primeras semanas del desarrollo embrionario y se asocia con lesión neurológica progresiva, hidrocefalia y alteraciones en el control de esfínteres y la movilidad de las extremidades inferiores.
A diferencia de otros defectos estructurales, el daño neurológico en el mielomeningocele puede empeorar durante la gestación debido a la exposición continua del tejido nervioso al líquido amniótico y a traumatismos mecánicos.
Diagnóstico
El diagnóstico suele hacerse mediante ecografía entre las semanas 18 y 22. Los hallazgos incluyen:
- Defecto en la columna lumbar o sacra
- Herniación de meninges y médula espinal
- Signos indirectos como el “signo del limón” (deformación del cráneo) o el “signo de la banana” (alteración en el cerebelo)
Puede confirmarse con resonancia magnética fetal y, en algunos casos, se complementa con amniocentesis para descartar anomalías cromosómicas.
Tratamiento
El tratamiento estándar ha sido históricamente la cirugía postnatal, pero desde hace algunos años se ha desarrollado y validado la cirugía fetal intrauterina como una alternativa que mejora los resultados neurológicos.
Nuestro equipo especializado ofrece:
- Evaluación multidisciplinaria para determinar si el caso es candidato a cirugía fetal.
- Reparación intrauterina del defecto (cirugía fetal abierta) entre las semanas 19 y 26, con el objetivo de proteger la médula espinal y reducir el riesgo de hidrocefalia.
- Seguimiento prenatal estricto y planificación del parto en un centro con cuidados neonatales especializados.
- Cirugía postnatal, si no se realiza tratamiento intrauterino o si no se cumplen los criterios para la intervención fetal.
Estudios han demostrado que la cirugía fetal puede disminuir significativamente la necesidad de colocación de derivaciones ventriculares y mejorar la función motora en comparación con la cirugía realizada después del nacimiento.
